Para subrayar el alcance de 3.000 descargas online desde todo el mundo del libro “Arquitectura: Cómo proceder?” publicaremos aquí algunos artículos sobre conceptos vertidos en el libro, que ayuden en su comprensión y guíen la lectura, empezando por éste mismo, que asienta pautas básicas del Urbanismo Global.

El Urbanismo Global entiende y propone que la ciudad como unidad solo puede ser comprendida si se inscribe dentro de un sistema mayor que incluye el área urbana global en su conjunto.

Con el fin de intentar que las nociones incluidas sean sencillas de interpretar comenzaremos con una definición:

 

El área urbana es la estructura física del sistema de relaciones humanas.

 

Por “área urbana” puede entenderse, si bien deriva de la propia definición, a todo espacio construido que contenga actividad humana actual. Su comprensión no está referida a su posible alcance jurídico –el área legalmente definida como “urbana”- así como tampoco a su eventual alcance cultural –la conformación espacial que concebimos como “ciudad”- sino que abarca el conjunto del espacio construido por el hombre para alojar su propia actividad en función al presente. Así, por ejemplo, es “urbano” un pequeño poblado alejado de una gran ciudad y no lo es la Acrópolis de Atenas. (1) (2)


Al mismo tiempo debemos estar de acuerdo de que existe un “sistema de relaciones humanas”. Para no dejarlo por sentado, diremos que para que tal eventualidad se cumpla deben congruir tres componentes. Primero, una estructura física, donde se lleva a cabo un proceso: precisamente el área urbana. Segundo, que exista una configuración de redes de relaciones, en este caso las leyes, normas, reglas, escritas o no, que regulan la actividad social humana. Y tercero, que se lleve a cabo un proceso, para la ocasión, las actividades económicas, comerciales, sociales, políticas, en otras palabras, al actividad completa de la cultura en su conjunto.


La visión sistémica establecida conlleva un sinnúmero de implicancias que pasaremos a exponer sucintamente.

 


1.- Si existe un sistema de relaciones humanas este no es fijo sino cambiante, por lo tanto su estructura tampoco será fija sino que evolucionará con éste. Cabe acotar que la posibilidad de variación, cambio, modificación y/o crecimiento del área urbana y su conformación espacial no es una cuestión aceptada en la urbanística aunque parezca insólito. La mayor parte de los teóricos del Siglo XX y aún actuales se han dedicado a buscar formas de evitarlo mediante la determinación invariable de su conformación espacial o la delimitación inalterable de su ocupación territorial o ambas cosas a la vez. Evidentemente, tal acción está inscripta en una visión “estática” sobre la ciudad. (3)


2.- Como estructura física de un sistema debe ser, primero y antes que nada, efectiva a éste. Articular sus redes de relaciones, hacerlas posibles, resolverlas eficientemente, adecuarse a ellas y fomentarlas. Y esto es determinante pues, establece hacia donde debe ir la planificación urbanística. En consecuencia, planificar no es crear ciudad arbitrariamente. Tampoco impedirla abusivamente. Planificar es actuar en función de las relaciones humanas y de acuerdo a éstas. Por lo tanto implica un conocimiento cabal de las mismas y de su evolución futura.


3.- La estructura no es idéntica en ningún lugar ni en ninguna parte. Puesto no lo son las relaciones humanas, aunque obviamente existan similitudes. En consecuencia no son iguales las ciudades a lo largo del globo si bien puedan tener comportamientos afines. No son iguales las relaciones humanas en Asia o América y el intento por igualarlos es alienante en tanto y cuanto fuerza o destruye comportamientos singulares.


4.-El área urbana es indivisible. Si nos figuramos una línea arbitraria de división interna, en cualquier punto del globo, sin importar que sea ésta política, regional o aún cultural, no es posible seccionarla y aislar cada una de sus partes ya que ambos lados están interrelacionados inevitable e indefectiblemente a través, precisamente, de la indivisibilidad del sistema de relaciones humanas. (4)


5.-Sólo puede ser comprendida en su totalidad. No es posible descifrar el sistema de relaciones humanas si no se entiende en su globalidad. Y esto es realmente clave. Toda la urbanística hasta ahora ha pretendido explicar la ciudad por sí misma y más actualmente (a partir de los años 60) a través de su región de influencia. (5) Desde el enfoque que estamos dando aquí, una explicación de este tipo es imposible porque no se puede desentrañar el sistema si no se comprende en su conjunto. (6) Y comprenderlo en su conjunto significa entender el proceso total embebido en el área urbana global.


6.-Si está dedicada al hombre debe de proteger su medio. Carecería de sentido fomentar las relaciones humanas si no se protege su entorno pues, lo primero es inseparable de los segundo. Luego, una visión sistémica es esencialmente medioambiental.

 

 

Aislados los principales conceptos inmersos dentro de la proposición central podemos avanzar con algunas características especiales del sistema de relaciones humanas que tendrán incidencia directa en su estructura física. En particular la noción de auto-organización (7) implícita en todo sistema complejo. En efecto, el sistema está fuera del equilibrio tiene amplio grado de libertad, produce cambios interconectados de comportamiento, en progresiones no lineales, donde no hay una autoridad única que indique o imponga comportamientos pre establecidos mediante planificación sino que éste surge de la interacción de sus interantes.


Como la sociedad es auto-organizada, inevitablemente su organización territorial, y en especial, el área urbana, se conformará siguiendo a ésta. (Prueba irrefutable es el desarrollo urbano del Siglo XX que siguió lineamientos independientes de las planificaciones proyectadas.) No puede planificarse con cierto grado de acierto entonces, si no se entiende las interrelaciones contenidas y sus probables proyecciones futuras. Pero aún más, no puede planificarse con cierto nivel de éxito si no se defiende su auto-organizada evolución. Luego, la función de la planificación es direccionar la evolución de la estructura física del sistema de relaciones humanas para reforzarse a sí mismo.


Mientras la sociedad humana queda comprendida en un sistema, de acuerdo a lo ya mencionado., su medio ambiente también. Conforma en sí mismo un sistema altamente complejo a través de la integración de infinidad de sistemas a distintos niveles de complejidad dentro de los cuales la sociedad humana es tan solo uno de ellos. Esta integración de sistemas se acopla coherentemente si los mismos cooperan en el beneficio común. Por consiguiente, es indisoluble el beneficio de uno con el provecho del conjunto. El beneficio del sistema de relaciones humanas se fundamenta en la mejora de la calidad de vida de sus integrantes. Claramente, esta mejora de la calidad de vida fluye paralelamente con la mejora de la calidad medioambiental. Pero no solamente. La mejora de la calidad de vida va de la mano de mayor interacción social, o mayor densidad de relaciones, en donde el individuo adquiere más igualdad, en tanto la capacidad de conexión tiende a nivelarse entre los integrantes de la red social, y alcanza más libertad, en cuanto se amplifica el abanico de enlaces. Surge entonces que promover la interacción social es sincrónico e inmanente con la protección medioambiental, pues ambas persiguen el mismo fin, mejorar la calidad de vida y son cooperantes entre sí.

 

Aflora que una sociedad más justa, libre e igualitaria pasa por una red social urbana de alta interconexión cuya auto-organización fluye sin impedimentos hacia la integración medioambiental, es decir, hacia una mayor interconexión sistémica, lo cual es inseparable de su búsqueda de libertad.


Es tarea del planificador urbano colaborar en tal sentido. (8)

 

 

 

 

(1) Podría argumentarse que la Acrópolis queda incluida en tanto y cuanto recibe un constante flujo de turistas. Pero esta actividad es meramente contemplativa y no conlleva un uso específico de las instalaciones.


(2) Demás está decir que la conformación de “estructura física” es necesaria para la existencia de ciudad –o área urbana- puesto que las relaciones humanas pueden desarrollarse también a través de otros medios no urbanos y carentes de estructura física como, por ejemplo, las comunicaciones satelitales.


(3) No discutiremos aquí tal apreciación ya que no es el fin del artículo. Puede consultarse amplia bibliografía urbanística, de corriente predominante o no, para ver cómo está implícito el concepto.


(4) Cabe recordar que muros políticamente impuestos no han tardado en desplomarse.


(5) Para visiones con cierta actualidad de línea ortodoxa ver Peter Calthorpe The regional City, Planning for the end of Sprawl, Island Press, 2001. Principal exponente del ¨Nuevo Urbanismo¨, quienes pretenden explicar la ciudad a escala regional según distintos niveles. Sin embargo, la región ecológica no existe a no ser que se piense que las selvas son independientes de los desiertos, y luego, porque el entorno medioambiental de una ciudad de hoy no puede establecerse en un área delimitada, sino que su efecto sobre el ambiente es global. Podríamos preguntar: Hasta donde influencia el monóxido de carbono emitido por la ciudad de New York? Por otro lado la región económica es también indeterminable a no ser que se piense en algún tipo de economía feudal. Para concepciones con cierta apertura pueden verse las ideas de Rem Koolhaas que como último Moderno termina por aceptar que la ciudad no puede ser concebida sobre la base de modelos fijos, preestablecidos y acotados, al gusto y capricho del diseñador, lo cual es realista y sano. Pero como inevitable resultado es pesimista. Algo así como decir: ya no sé qué hacer con ella, no puedo controlarla! Ciento veinte años costo al Modernismo darse cuenta de tal elemental cuestión. “Instead, the manifestation of the powers that configure the city has shifted from the outwardly visible to the invisible-that is, the city is not rendered through composition, gravity, form or material, as much as it is through demographics and economic performance.” Koolhaas, Rem; Chung, Chuihua Judy; Inaba, Jeffrey and Leong, Sze Tsung (2002) The Harvard Design School Guide to Shopping. Harvard Design School Project on the City 2, Taschen, New York, (pag. 180) Lo curioso de la visión modernista es que la ciudad nunca fue producto de “composición, gravedad, forma o material” sino manifiesta estructura del sistema de relaciones humanas. Tan simple como eso. Y tan complejo. El paso consustancial subsiguiente es decir: La ciudad no tiene sentido! Es Caótica! Ver Michael Batty, Cities and Complexity, Understanding Cities with Cellular Automata, Agent-Based Models and Fractals, The Mit Press, Cambridge Massachusetts, London, England, 2007.


(6) Pues Ud. Llegará a la conclusión de la Teoría Urbanística predominante actual mencionada en (5)


(7) Hay infinidad de bibliografía sobre el concepto de auto-organización. Seleccionamos tres: Camazine S, Deneuboug JL, Franks N et al., Self-Organization in Biological Systems. Princeton, NJ: Princeton University Press, 2001. Mikhail Prokopenko Advances in Applied Self-organizing Systems, Springer, 2008. Steven Stogatz, Sync: The Emerging Science of Spontaneous Order, Theia, 2004


(8) Para una lectura más pormenorizada leer el Capítulo 5 y el Apéndice 3 del Libro "Arquitectura: Cómo proceder?” Disponible online en http://www.matiassambarino.com/publications.html